Por un mundo mejor

 

Una de las cosas que debemos tener en cuenta a la hora de relacionarnos con los demás es la regla básica: 'No debemos hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros/as'.

Yo hago como Teresa de Calcuta, que pronunció aquellas famosas palabras de 'Prefiero no estar en contra de la guerra sino estar a favor de la Paz', es decir, me repito la misma frase del párrafo anterior pero en sentido positivo: 'Haré a los demás lo que me gustaría que me hicieran a mí'.

¿A qué viene este comentario? Pues a que los seres humanos debemos fomentar un poco más el altruismo en nuestras relaciones personales y algo muy importante, el detallismo. Frecuentemente nos encontramos en una sociedad cada día más egoísta y centrada en el 'Yo' y nada más. Las relaciones de amistad se han volcado en el 'laissez faire' (una aceptación sobre la economía utilizada por Jean Claude Marie Vicent de Gournay para referirse al 'dejar hacer, dejad pasar' de los mercados) que bien puede asociarse a un cierto pasotismo en el cual los dos miembros integrantes de la relación esperan del otro la continuación de la amistad y de los propios sentimientos, simplemente por su mera existencia.

En las relaciones de pareja pasa algo parecido pero con el tiempo: las relaciones suelen empezar de forma muy romántica (o medianamente romántica) pero todos conocemos que, con el paso de los días, la relación suele pasar a términos no tan románticos como antaño. Aunque puede asociarse tan cambio a nuestra naturaleza humana/animal, tendréis que admitir que los seres humanos se están volviendo cada vez menos detallistas, menos románticos y más egoístas. En un mundo donde mucha gente se ha vuelto catastrofista, donde los desastres naturales afectan a países lejanos y no tan lejanos (pero donde mueren, por desgracia, o enferman, gente como tú y como yo), donde cada cual 'va a lo suyo' y donde encontramos guerras, corrupción y despilfarro, vulneración de derechos humanos y animales y demás aspectos negativos, quiero pensar que aún existe una mínima esperanza de que todo vaya a mejor. ¿Y cómo? La respuesta está en tí. Sí, se que suena a manifiesto político... pero sabes que tengo toda la razón.

El detallismo y el altruismo van de la mano pues aunque seas una pequeña gota de agua en el océano, formas parte de esas aguas como todas las demás gotas, y a pesar de que existan varias miles de gotas contaminadas, no puedes permitirte el lujo de contaminarte a ti también. Para ello lo único que tienes que hacer es seguir la frase que antepuse en esta entrada: 'Haré a los demás lo que me gustaría que me hicieran a mí'. Como habrás imaginado, es una oración positivista y que entraña cierto altruismo de por sí.

Procura ser detallista y mostrar el cariño que sientes por tus seres queridos. A mí en particular me da exactamente igual que demuestres ese cariño haciendo un regalo, dando una palmada en el hombro o haciendo una llamada telefónica... tan sólo demuéstralo. Porque cuando lo hagas, en la práctica, el mundo será un poco mejor, dando lugar a otras conductas positivas, desde el romanticismo en pareja, a la alegría, pasando por la autoafirmación de tí mismo/a.

En fin, me despido ya por hoy esperando que la entrada de hoy haga crecer en ti un ápice de detallismo tanto con tus seres queridos como iniciando interés por las cosas que realmente importan, no dejando 'para mañana' todo aquello que puedas hacer (y demostrar) hoy.

Atentamente,

 

Álex Melic Montañés