Bondad nº 64: Practica el noble arte de la paciencia

 

Estimad@s lector@s:

Desde antaño, cultivar la bella cualidad de la paciencia ha resultado un proceso arduo y complejo, resultando de ello que las personas más equilibradas son aquellas que desprenden mayor paciencia hacia la vida.

No en vano, cultivar la paciencia ocasiona una lucha interior del ser, que permanece en paz hasta que un hecho u otro ser ocasiona una distracción o no permite la realización de un acto en tiempo y forma, tal como se pretendía. Así, la impaciencia o ‘no paciencia’ se interrelaciona con emociones negativas como la ira, la frustración y la tristeza.

Para evitar el crecimiento y desarrollo de tales emociones, así como una clara mejora de nuestras relaciones interpersonales, resulta muy útil practicar el noble arte de la paciencia, centrándonos en el equilibrio del ser y de nuestro entorno.

Para ello, resulta muy conveniente introducirnos en la investigación de las causas que promueven nuestra impaciencia (por ejemplo, causas psicológicas como el perfeccionismo) o el estrés, que es también uno de los motivos mayor arraigados en nuestra sociedad.

A continuación, la meditación nos proporciona un entorno interno y externo adecuado para favorecer el crecimiento de esta noble virtud. Conocer, identificar y aceptar las emociones negativas permitirá saber cuándo se ha perdido la paciencia. Practicar la meditación, ayudará a su crecimiento y a no centrar las emociones negativas en otras personas o incluso objetos.

Atentamente,



Álex Melic Montañés