Bondad nº 55: La conservación del mobiliario urbano

 


Estimad@s lector@s:


El respeto cívico debe primar en las relaciones entre todos los seres humanos de una civilización. Muchos integrantes de este grupo consideran que el reciclaje o el uso de papeleras, es algo que no va con ellos, utilizando para ello el suelo como vertedero de sus desperdicios, allá por donde van.

No ha de aprobarse una conducta como la descrita. La vía pública no es de nadie: es de todos. Y está entre todos (y no sólo del barrendero de turno) colaborar en su mantenimiento y limpieza. Para ello, utiliza las papeleras públicas dispuestas por las calles para depositar tu basura. Y ya sabes… recicla siempre que puedas. No cuesta demasiado trabajo.

Y recuerda que si acudes a algún paraje natural, debes dejar el lugar tal y como lo encontraste (o mejor, si cabe).

Volviendo al entorno urbano, otros individuos utilizan el llamado ‘mobiliario urbano’ para su diversión, usándolo de malas maneras y ocasionando destrozos varios que todos pagamos con dinero público.


Evidentemente, estas conductas deben ser castigadas, juzgadas y sancionadas por la Ley, pero está en nosotros el deber de conservación del entorno en que nos encontremos. Pintar paredes, destrozar bancos, arrancar ramas de los árboles… son conductas cercanas a la ira y el descontrol que han de evitarse.


Atentamente,



Álex Melic Montañés